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Juan Antonio González Iglesias
Mío amor (Renacimiento), Vicente Núñez. Es el
momento de que el público conozca a este gran poeta, nuestro
último romántico. Escribió poco, así que la antología Mío
amor roza las obras completas. Belleza, emoción,
inteligencia, sentimiento trágico y serena ironía. Y música:
"¡Un logaritmo llora por mis venas!".
Los sonetos a Orfeo (Hiperión), Rainer Maria
Rilke. Traducción de Jesús Munárriz. Sencillamente memorable.
Rilke, aquí y ahora. Su alemán se convierte en un español
apasionado y sobrio, porque cantar a Orfeo en el siglo XX era
captar el misterio de la naturaleza: "Canta corazón mío, los
jardines ignotos". Cada uno de estos sonetos merece ser
recitado en voz alta.
Esperanza López Parada
Elogio del refrenamiento: antología poética
(1971-2003) (Renacimiento), José Watanabe. Lejos de
sofisticaciones metaliterarias, la poesía del peruano Watanabe
parece otra operación más del cuerpo. Es una actividad que
proviene de la entraña, que se confunde con la sangre. Por
eso, sus versos magníficos poseen el ritmo de una corazonada,
la acritud del hígado, la naturalidad de una respiración.
Poemas del lugar y la circunstancia (Pre-Textos),
Bertolt Brecht. Traducción de José Muñoz Millanes. Como un
jardín que se derrumba con las lluvias, lo hermoso lo es más,
para Brecht, en medio de la dificultad y del riesgo. Si su
vida no fue fácil, la presente antología recoge esos momentos
en que denuncia y celebra, se revuelve ante el peligro y se
conmueve ante la belleza amenazada del mundo.
Antonio Ortega
Arden las pérdidas (Tusquets), Antonio
Gamoneda. Su radical expresividad confirma a Gamoneda como uno
de nuestros mejores poetas. Libro excepcional que hace del
recuerdo pasión presente y viva. El uso y la sustancia del
olvido, la agonía y la serenidad, la lucidez sin descanso de
la vejez son su fuerza creadora y su única sabiduría.
El Preludio (DVD), William Wordsworth.
Traducción de Bel Atreides. Con una ejemplaridad envidiable,
Bel Atreides logra una versión incomparable de un poema que
anticipa las nuevas formas de la modernidad. Un viaje
retrospectivo y autobiográfico cuya topografía es la del
conocimiento interior. Un vasto poema en la médula de la
poesía romántica.
Ángel Prieto de Paula
Una colina meridiana (Huerga &
Fierro), Juan Ramón Jiménez. ¿Ahora Juan Ramón? Sí: ahora y
siempre; más cuando se nos ofrece, por vez primera en volumen
independiente, uno de los grandes libros en que trabajó tras
1939: un haz de luz sobre una realidad hurtada ya a los ojos.
Casa y campo/Trieste y una mujer (La Poesía,
Señor Hidalgo), Umberto Saba. Traducción de Carlos Vitale. Los
poemas de Saba, turbadoramente autobiográficos, expresan como
pocos la mordedura de la tristeza ("Este pan tiene el sabor de
un recuerdo") y el cruce entre una crisis sentimental y una
ciudad, Trieste, hecha de literatura.
Manuel Rico
Arden las pérdidas (Tusquets), Antonio
Gamoneda. Una reflexión sobre la vida y la muerte, sobre el
paso del tiempo y sobre el valor de la memoria como vacuna
contra la pérdida. La poesía de Gamoneda, en este libro,
adquiere una intensidad próxima a lo místico y profundiza en
la línea de indagación (emocional, existencial y estética) que
abrió, en 1977, con Descripción de la mentira.
El Preludio (DVD), William Wordsworth.
Traducción de Bel Atreides. Biografía (autobiografía),
acercamiento a la historia, recorrido por los mitos de la
cultura de una modernidad en ciernes, intenso lirismo. Eso es
El Preludio y mucho más: una de las columnas sobre las
que se asienta la mejor poesía contemporánea de Occidente. Un
libro equiparable al Milton, de Blake, o a los
posteriores La tierra baldía, de Eliot, o
Antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters.
Ángel Rupérez
Canción atlántica (Tusquets), Manuel
Padorno. Una buena ocasión para descubrir (o redescubrir) a un
poeta que se reencuentra día a día con el mar y da fe con
serenidad de sus deslumbramientos. Ecos valerinianos y
guillenianos (y aun juanramonianos) sazonan una minuciosa
sensualidad que es a la vez fecunda visión de lo real y
celebración de su misterio inagotable. Monotonía y austeridad,
infalible equipaje.
El Preludio (DVD), William Wordsworth.
Traducción de Bel Atreides. Probablemente, el libro de poesía
más decisivo del romanticismo inglés. Una invención absoluta
que abre las puertas al biografismo más indisimulado pero
también a la trascendencia más elevada y sublime. En la propia
vida -no en otra parte- y en la memoria que la rescata está la
verdad de la poesía que en este libro se alza con calma a la
máxima cima imaginable.
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