
| Ediciones Apóstrofe Barcelona 1998 507 pgs. |
Diana L. Paxson es especialmente conocida por
sus Chronicles of Westria, una saga de siete novelas publicada
por Tor Books, que incluye las obras: Mistress of the Jewels
(fusión de las anteriores The Lady of Light y The
Lady of Darkness), Silverhair the Wanderer, The
Earthstone, The Sea Star, The Wind Crystal
y The Jewel of Fire. Ha escrito dos fantasías contemporáneas,
Brisingamen y The Paradise Tree, y la novela histórica
basada en la Escocia del siglo segundo White Mare, Red
Stallion, las tres para Berkeley Books. Es autora de The
White Raven, una nueva versión de la historia de Tristán
e Isolda. Su exploración del mundo de los Nibelungos dio como
resultado la trilogía The Wodan’s Children,
compuesta por las novelas: The Wolf and the Raven, Dragons
of the Rhine y The Lord of Horses. Sus recientes trabajos
incluyen la historia artúrica titulada The Hallowed Isle
y la trilogía The Chronicles of Fionn Maccumhal, escrita
en colaboración con Adrienne Martine Barnes sobre el héroe
tradicional Irlandés: Master of Earth and Water, The
Shield between the Worlds y Sword of Fire and Shadow.
Es además autora de unas sesenta narraciones cortas, publicadas
en las mejores antologías norteamericanas. Actualmente trabaja
en una nueva versión de la historia artúrica titulada
The Hallowed Isle. The Serpent’s Tooth (El
Colmillo de la Serpiente) fue publicada por Avon en 1991. He
aquí la entrevista que le realizó Apóstrofe con
motivo de la publicación de su obra en la colección
El Silmaril en 1998.
* * * APÓSTROFE: ¿Qué significa la literatura para ti y cómo llegaste a ella? DIANA L. PAXSON: No puedo recordar un tiempo en que no supiese leer. Desde niña, leía cualquier libro que me cayese en las manos. Como tengo nombre de diosa, empecé a leer tempranamente mitología y de ésta pasé a las novelas históricas. En la universidad me titulé en inglés y francés, y recibí una educación sistemática en la literatura de todos los periodos, aunque mi favorito era la Edad Media. Mis estudios de postgrado incluyeron el latín y el español. Como se me exigía leer obras de muchos temas y en muchos estilos, desarrollé una apreciación para la amplitud y variedad de la literatura. La razón de que siga leyendo extensamente es que disfruto una buena historia y el hecho de que compartir las vidas y pensamientos de otros, aunque sean entes de ficción, expande mi propia experiencia. A: ¿Qué significa la épica para ti? D.P.: Las primeras épicas que encontré fueron la Iliada y la Odisea. Cuando estudié literatura épica europea, llegué a la conclusión de que esta clase de literatura y los tipos de cultura que la producen son mis favoritos. Aprecio el gran escenario en el que se desarrollan los acontecimientos épicos y la dimensión heroica del héroe épico. La épica describe el conflicto exterior e interior, logros desesperados, el coraje frente al desastre, el amor y la lealtad. Las causas por las que pelean los héroes épicos no son siempre dignas (tal como se dice en el Poema del Cid, cuando el narrador expresa su deseo de que un vasallo tan digno tuviese un señor digno de él también), pero los principios en que se fundan son valiosos. A: ¿Qué posibilidades ofrecen al narrador las culturas heroicas y de qué modo lo limitan? D.P.: A un autor que quiere ofrecer nuevas versiones de épicas antiguas a un público moderno se le plantean varios problemas. Uno de ellos consiste en seleccionar, a partir de una línea argumental larga y a menudo errática, una historia coherente. Mayor dificultad presenta el hecho de que las viejas historias invariablemente tienen lo que nosotros consideraríamos un final triste. Tendemos a considerar la muerte un fracaso, mientras que para el héroe épico el único desastre es una muerte sin significado. Yo trato de escoger historias en las que pueda hallar cierta relevancia para las preocupaciones de hoy en día (en El Colmillo de la Serpiente, por ejemplo, la cultura femenina versus la patriarcal) y concentrarme en un personaje que sobreviva, al menos, hasta el fin de la novela. A: ¿Qué contacto has tenido con la literatura española? ¿Hay algo en ella que despierte tu interés? D.P.: Vi la película El Cid a una edad impresionable y me sentí muy atraída por la música española. Algo después, leí el Poema del Cid, que es uno de mis favoritos. Por supuesto, he leído a Cervantes y, entre los modernos, disfruto especialmente de la obra de García Lorca. A: ¿Has pensado en escribir alguna épica centrada en España? D.P.: Si escribiera sobre España, escogería como tema el Cid; pero mi esperanza, al hacerlo así, sería inspirar a algún autor español a hacerlo mejor que yo. A: Un elemento característico de tu literatura son las experiencias espirituales de tus personajes. ¿De dónde surge la inspiración para describirlas con tal magnificencia y sabiduría? D.P.: Una de las razones por las que decidí escribir sobre culturas precristianas es que yo misma sigo la religión telúrica nativa europea. Soy ministro ordenado de una comunidad religiosa que observa los festivales tradicionales, y los viejos dioses y diosas son para mí una realidad viviente. Muchas de las ceremonias y experiencias descritas en mis libros están basadas en mi propia práctica. A: Una de tus grandes creaciones es el personaje de la mujer guerrera Brunahild, Gunarduilla... ¿Qué subrayarías en esta figura? D.P.: La mujer guerrera se ha vuelto una figura popular en la literatura fantástica moderna. Yo busco culturas en las que esta figura resulte históricamente creíble y luego trato de explorar los aspectos psicológicos que implica asumir semejante función. Una mujer que combate puede ser tan efectiva como un hombre, pero no se relaciona con la guerra del mismo modo. Sobre todo, sería mucho más que la fantasía masculina de alguien que guardase las espaldas del hombre durante el día y le calentase la cama por la noche. A: Otra referencia típica de tus novelas es el mundo animal visto como una fuente permanente de símbolos en los que los personajes se descubren. Si lo comparas con el hombre de los tiempos heroicos, ¿qué ha perdido el hombre actual en su relación con el mundo de la naturaleza y los animales? D.P.: El simbolismo animal es útil para establecer una atmósfera y un tema e intensificar la caracterización. Desde el punto de vista de los personajes y su cultura, los animales eran seres poderosos, diferentes, pero no necesariamente inferiores a la humanidad. Al identificarse con ellos, los seres humanos afirman su conexión con el resto de la creación. La relación con los animales enriquece nuestras vidas. Trazas de ello sobreviven en las mascotas animales de los equipos deportivos, en las colecciones infantiles de animales disecados, en los animales domésticos, etc. A: ¿Qué obras y autores épicos antiguos señalarías? D.P.: Me gustan todas las épicas antiguas, las obras de Homero, las épicas nacionales de los pueblos europeos, como el Poema del Cid, la Chanson de Roland y de Guillaume d’Orange, la Nibelungenlied y Volsungasaga, el Beowulf, el Ciclo de Ulster y el Libro de las Invasiones. Y, por supuesto, la historia artúrica, que fue reelaborada en casi todos los idiomas europeos. A: ¿Qué obras y autores épicos modernos señalarías? D.P.: El Señor de los Anillos de Tolkien es, desde luego, la mayor obra épica de nuestro tiempo y, por sí misma, revitalizó el género de la fantasía adulta. Las Nieblas de Avalon, aunque es una reelaboración, tiene una visión poderosa. The Deed of Paksennarion de Elizabeth Moon posee poder espiritual y unidad dramática. Otras obras épicas que he disfrutado incluyen la primera trilogía de Stephen Donaldson y la trilogía Dragon Prince de Melanie Rawn. Otras épicas que disfruto de verdad entrarían en el género de ciencia ficción, como las Jaran Series de Kate Elliot y las historias sobre Miles Vorkosigan escritas por Lois Bujold. A: ¿Qué lugar ocupa la inspiración y cuál la investigación en tu obra? D.P.: Escribir requiere siempre partes iguales de investigación, inspiración, y trabajo puro y duro. La investigación me proporciona los materiales brutos y la inspiración me dice cómo usarlos. Después tengo que sentarme y encontrar las palabras. A: ¿Con qué proyectos literarios, presentes y futuros, cuentas? D.P.: Trabajo ahora en una reelaboración de la historia artúrica que se titulará Hallowed Isle. La próxima en la lista es una nueva novela de Avalon en colaboración con mi cuñada, Marion Zimmer Bradley. Después, es posible que escriba sobre Veleda, la profetisa germánica que ayudó a dirigir una rebelión contra los romanos en el siglo I, o sobre Hamlet. |