Visiones de Némesis
Sitges, 2000
     Desde la composición de Visiones de Némesis en el 2000, se han sucedido cuando menos tres hitos cinematográficos relacionados con este estudio: el estreno de El Planeta de los Simios de Tim Burton en el 2001, el del re-make de Rollerball, de John McTiernan en el 2002, y la continuación y culminación de la saga de Matrix en el 2003. Las dos primeras películas son tan apabullantemente mediocres e insubstanciales que apenas afectan a Visiones como no sea para incluir sendas notas a pie de página denunciándolas como insultos a la inteligencia del público espectador y a los originales que tenían la pretensión de superar o actualizar. Matrix Reloaded y Matrix Revolutions, sin embargo, obligan a reformular todo el primer capítulo del libro, dedicado a la primera película de la saga, que se ve de un modo totalmente distinto desde su culminación. De hecho, Matrix requiere un ensayo aparte, en el que estoy trabajando actualmente; de forma que el primer capítulo de Visiones pasará a estar dedicado al subgénero de los superhéroes, pujante ahora por la iniciativa de Marvel Enterprises de dar vida cinematográfica a los mutantes, semidioses y justicieros que inspiraron a toda una generación. Con ello, la estructura del libro cambiará y dejará de ser un viaje hacia atrás en el tiempo desde el año 2000... ahora que sabemos que, al fin y al cabo, el cambio de milenio ni nos ha hecho mejores ni ha cambiado nada como no sea para peor.