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Culturismo Integral |
| Mi fascinación tanto por el culturismo como por
las artes marciales es antigua y no ha hecho sino crecer con los años.
Ambas son prácticas muy individualistas (cosa que me atrae) y
trascienden lo puramente físico (lo que me conviene). El primero,
sin embargo, tiene para mí el valor añadido de convertir
la forma del cuerpo que habitamos en una cuestión de identidad:
de la voluntad de darle solución surge toda una disciplina transformacional
que irrumpe, por una parte, en lo biológico, y recurre, por la
otra, a lo artístico. En medio de estas dos dimensiones, el adepto,
el devoto, el sectario, lleva a cabo una práctica que es casi
un culto, algo que tiene a la vez de espartano y de contemplativo. Desde la publicación de Culturismo Integral en el 98, he aprendido unas cuantas cosas relevantes que incluiré en una nueva edición del libro. Hasta entonces, este estudio queda como memorial de una etapa del viaje. |